Esta imagen aparece en la revista de Arte y Diseño digital. Ni qué decir tiene que mi versión no tiene nada de digital, te lo muestro a continuación.
En primer lugar, elegí el soporte: papel de acuarela sin textura, tamaño A3.
Realicé el boceto a lápiz pero... no sé porqué...
...porque el siguiente paso era cubrir toda la superficie con ese gris acrílico ¡que cubrió casi en su totalidad el boceto!
(Meto la pata constantemente dibujando... menos mal que son cosas que se pueden arreglar)
Me pasé unas horas curiosas, durante cinco días, básicamente haciendo puntitos con tinta china color negro y sepia. Además utilicé rotuladores también para dar unos pequeños toques de color.
No tiene mucha historia la muchacha, ni tuve grandes problemas técnicos. Fue un auténtico trabajo de paciencia el acabar con la mujer punteada. Ciertamente, quedó resultona.
Una vez acabada una de las partes principales de la ilustración, proseguí con el fondo (témperas y acrílicas), para así dedicarme a la parte con la que sin duda disfruté mucho más.
Pintando a las dos modelos disfruté muchísimo, era más un dejar ir el pincel y el lápiz más que otra cosa. Con ellas mezclé, lápiz, témperas, acuarelas y acrílicas.
Y aquí os dejo el detalles de las mismas, además de una foto de cómo quedó finalmente, enmarcado.